Los espacios de doble altura ubicados estratégicamente pueden actuar como el centro neurálgico de una residencia, tanto en términos espaciales como en lo relativo a la ventilación y el equilibrio térmico. A partir de ese núcleo, el recorrido por la vivienda se convierte en una oportunidad para comprender el espacio y las experiencias que este ofrece, de manera gradual y progresiva.


