TSF

Ciudad de México

Estos contenedores de carga, nacidos del mar, llevan sus historias sutilmente impresas en ellos, relatándonos sus viajes alrededor del mundo. Ahora descansan en un espacio que, abierto al jardín, cobija la vida cotidiana de su habitante. El aire y el agua conviven en el espacio de doble altura donde se entrecruzan.